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Juan Boscan (1490-1542)
Quien dice que la ausencia
causa olvido
merece ser de todos olvidado.
El verdadero y firme enamorado
está, cuando está ausente, más perdido.
Aviva la memoria su sentido;
la soledad levanta su cuidado;
hallarse de su bien tan apartado
hace su desear más encendido.
No sanan las heridas en él
dadas,
aunque cese el mirar que las causó,
si quedan en el alma confirmadas.
Que si uno está con muchas
cuchilladas,
porque huya de quien lo acuchilló,
no por eso serán mejor curadas.
A GARCILASO
Garcilaso, que al bien siempre
aspiraste,
y siempre con tal fuerza le seguiste,
que a pocos pasos que tras él corriste,
en todo enteramente le alcanzaste;
dime: ¿por qué tras ti no me
llevaste,
cuando desta mortal tierra partiste?
¿Por qué al subir a lo alto que subiste,
acá en esta bajeza me dejaste?
Bien pienso yo que si poder
tuvieras
de mudar algo lo que está ordenado,
en tal caso de mí no te olvidaras.
Que, o quisieras honrarme con
tu lado,
o, a lo menos, de mí te despidieras,
o si esto no, después por mí tornaras.
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